EL RESURGIR DEL AUDIOLIBRO

 Esta entrada es parte de una práctica académica (Curso ACCD)

Si  hay un acceso a la cultura que no goza de la consideración que se merece son, sin duda, los audiolibros.

Son varias las causas que ha llevado a esta situación, entre las que podemos destacar:

Exceso de prurito. La ortodoxia, enemiga del cambio por excelencia, considera que los audiolibros denigran, o cuanto menos, degradan la experiencia de  la lectura. Es digamos, una forma menor, o incluso "tramposa" de acceder a la lectura. Existe una connotación de que el lector de audiolibros es, simplemente, un lector perezoso.

Baja calidad de las obras. Los primeros pasos de los audiolibros fueron principalmente libros de autoayuda o escritos menores, cuya vida siempre es limitada pero sus licencias son fáciles de conseguir. Los escritos en este campo, no gozan de por si de muy buena consideración, con lo que esto no facilitó nada el prestigio del medio en el que se encontraban.

Baja calidad de los intérpretes. Al principio apenas había contenido en español y, posteriormente, fue apareciendo contenido en español con las diferentes peculiaridades de cada nacionalidad hispanohablante. Además, dichos intérpretes en su mayoría, estaban más dotados de buenas intenciones que de preparación para hacer una labor tan compleja, donde el más mínimo fallo, te saca de la lectura.

Sin embargo, hoy en día, la oferta ha mejorado increíblemente. Grandes obras, del pasado y del presente, están siendo editadas en audiolibro con magnífica calidad tanto técnica como interpretativa. Dos plataformas muy reconocidas, por poner un ejemplo, con distinto modelo de negocio son:

Storytel

Audible

Valga de muestra este pequeño fragmento del que posiblemente sea el mejor intérprete de audiolibros en castellano de la actualidad: Raún Lloréns. Sin duda, su gran interpretación eleva aún más sin cabe, esta épica novela história de Santiago Posteguillo.




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